domingo, septiembre 23, 2007

Vacaciones para no dormir II/III

Rutas urbanas
Las leyendas y apariciones sucedidas en la capital escocesa son suficientes en número como para crear un itinerario que adentre al visitante en el lado más tenebroso de su casco histórico. Bajo la Royal Mile, por ejemplo, se encuentran las cámaras subterráneas donde en el s. XVII se recluyera a más de 400 enfermos para atajar una mortal epidemia. Más de cien años después, se erigió sobre aquella zona conocida como Real Mary King’s close el edificio del Royal Exchange, quedando intactos sin embargo los terribles pasadizos. Los visitantes hablan de gritos, lloros, olores pestilentes y de la aparición del fantasma más conocido de la ciudad, Annie, una pequeña muchacha que invita a los presentes a jugar con ella. El caballero templario de la Rosslyn Chapel, el caballo fantasmagórico de la West Bow Street, el castillo de Edimburgo y el cementerio de Greyfriars son algunos de los rincones que se pueden conocer por libre o mediante la visita guiada que ofrece la empresa Mercat Tours (www.mercattours.com).


Dejando atrás los fantasmas, y aunque también los hay, en Londres lo suyo es seguirle los pasos a Jack el Destripador. En 1888, el Whitechapel se convirtió en el escenario de los terribles crímenes cometidos por este personaje de identidad aún desconocida. Las historias de sus cinco víctimas, todas ellas prostitutas, se recuerdan en los numerosos tours que se pueden concertar en la ciudad. La empresa Best Shocking London (www.shockinglondon.com) ofrece su interesante recorrido “The blood and tears walk” (6 £) donde, además de repasar diversos episodios históricos ocurridos en Londres, aparecen otros asesinos en serie como Peter Sutcliffe, El destripador de Yorkshire, que mató a 13 mujeres entre 1975 y 1981, o la pareja Sweeny Todd y Margaret Lovett, acusados en el siglo XVIII de descuartizar a sus víctimas y vender pasteles de carne humana a los abogados que frecuentaban la zona. La agencia Viajes con Imaginación (www.viajesconimaginacion.com) propone también una escapada a la capital inglesa a lo Sherlock Holmes para resolver un misterio protagonizado por Jack el Destripador (4 días, 3 noches. 695 € más tasas)


Chicago, década de los 20. La Ley Seca vacía de alcohol las calles mientras el crimen organizado crece y Al Capone se hace con los negocios ilegales de la ciudad, que controló desde 1925 hasta 1930. Hoy, la empresa Untouchable Times and Tours (www.gangstertour.com) ofrece un recorrido en autobús por los lugares más emblemáticos de aquel periodo (24$), como el 2122 de la Clark Street, escenario de la masacre de San Valentín, o la licorería Shoenberg donde Al Capone almacenaba las bebidas con las que suministraba a las tabernas ilegales. El gangster irlandés O’Bannion o el enemigo público número uno John Dillinger, disparado a la salida del Biograph Theatre gracias a la traición de Anna Sage, son otros de los personajes que aparecen en esta ruta mafiosa que puede finalizar en el local preferido de Al Capone, el centenario y mítico Green Mill Jazz Club (www.greenmilljazz.com), que ha recuperado el aspecto original que tuviera en los años de la prohibición.

Miedo de ficción

Uno de los personajes más fascinantes y terroríficos de la literatura universal es sin duda el Conde Drácula. Nacido en 1897 de la pluma del escritor dublinés Bram Stoker, su sed de sangre encuentra similitud con la crueldad infinita que demostró el príncipe rumano Vlad III Tepes, El Empalador. Aunque no fue de éste sino de su padre Vlad Dracul, así llamado por pertenecer a la Orden del Drac (o del dragón), de donde tomó Stoker el nombre para su famoso vampiro. La ruta de Drácula en Rumania mezcla ficción y realidad siguiendo las huellas del cruel príncipe de Valaquia. Nacido en Sighisoara y enterrado, según parece, en el monasterio de Snagov, se ganó su fama empalando a enemigos, invasores y a todo aquel al que tuviera ojeriza. En Brasov, por ejemplo, 30.000 mercaderes y nobles fueron asesinados de ese modo en 1459 durante el día de San Bartolomé. Aunque los puristas en la materia afirman que el verdadero hogar de Drácula fue el castillo de Poenari, es el de Bran, con sus pináculos y torretas de tejas rojas, el que atrae al mayor número de turistas.

Vlad III Tepes

Siguiendo con la ficción pero rebuscando en la novela negra, San Francisco se presenta como el destino perfecto para los devotos del escritor Dashiell Hammett. Por sus calles, el detective Sam Spade recobra vida durante las visitas guiadas que organiza la empresa Dashiell Hammett Tour (www.donherron.com) Durante cuatro horas (10 $), los visitantes conocen todo sobre el personaje y su autor, visitando entre otras localizaciones los escenarios que aparecen en la novela El halcón maltés, el apartamento donde Hammett escribió esta obra o el Flood Building, un histórico edificio de oficinas donde el escritor trabajó para la Pinkerton Agency. Para los amantes de los misterios y asesinatos a lo Agatha Cristie, la mejor opción en cambio es embarcarse en los cruceros que organiza Whodunit Productions (www.whodunitcruises.com), diversos recorridos por aguas del Caribe donde los pasajeros disfrutan ejerciendo de Miss. Marples o Poirots.


Publicado en REVISTA VIAJAR